Empiezo esta
semana con las reseñas prometidas. El pasado mes de
Junio se publicó el número 1000 de la revista Action Comics, coincidiendo con el 80 aniversario de la primera
aparición de Superman (superMÁN,
como se acostumbra pronunciar en nuestros lares), en el número 1 de la
mencionada revista.
Ochenta años de
historia de uno de los principales iconos de la cultura popular, y tal vez el
personaje de ficción más reconocido del siglo XX. Y el haber llegado a mil
números publicados es una hazaña única en el mundo editorial del cómic de
superhéroes, así que hay que celebrarlo de alguna manera en este blog.
El mencionado
número 1000 marca un punto de corte en muchos aspectos editoriales: una nueva
etapa argumental, un nuevo equipo creativo, pero más importante que eso, para los nostálgicos marca el regreso de uno
de los elementos fundamentales del concepto visual de Superman: Los
calzoncillos rojos.
Y es que respecto
a este tema hay mucha tela por cortar (valga el facilista juego de palabras), pues
alrededor del cambio estético realizado a inicios de esta década en que dicha
prenda desapareció del uniforme para acercarlo a la estética del siglo 21 y
atraer nuevos lectores surgió una polémica que en el fondo representaba el
extendido malestar con el rumbo cada vez más errático que estaba tomando tanto
Superman como los demás personajes de la editorial DC comics.
El título del
post no es gratuito, hace referencia al regreso en más de un sentido, no solo
de un diseño visual más cercano al original, sino del personaje original, el
"verdadero Superman" y no la pálida versión del nuevo universo DC
cómics que reinició en el 2011.
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Pero quien diablos es ese sujeto? Y que hizo con Superman? |
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La poca comprensión del personaje (el querer hacerlo "oscuro") también se extendió al cine |
Creo que debo
detenerme un poco, pues noto que la lectura se está tornando un poco críptica
para los que no están familiarizados con el vaivén editorial norteamericano y
el mundo de la historieta. Prometo que más adelante explicaré porqué carajos
para mí (y muchísimos otros) es tan importante el que se hayan dignado a devolverle
los mentados calzoncillos al pobre superhombre, pero primero debo
aclarar ciertas cosas para los amigos y/o lectores incautos.
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Volvieron los calzoncillos. Y todos contentos. |
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Esto fue de lo ultimo que compré de Superman, por allá en el 2002. Flojito, flojito, por no decir malo. |
No quiero dar pie
a confusión, mi reencuentro con el personaje no tiene que ver con que sea
mayor, más maduro, y haya podido entrever un sentido más amplio detrás de los
argumentos aparentemente simples de las historias de Superman. No es así. Aun considero que hay muchísimos personajes,
muchas series que superan de lejos lo que la lectura de Superman pueda ofrecer.
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El Dr. Manhattan, un trasunto de Superman, con un desarrollo profundo cuyos alcances están a años luz del hombre de acero. Creado por Alan Moore en el único cómic que hace parte de la lista de los 100 mejores libros del siglo XX según la revista Time |
Porque hay que tener claro que Superman como personaje, como símbolo, ha trascendido al medio impreso para elevarse en un icono transmedia conocido por casi todo ser humano en el planeta (al punto que la proporción de los que conocen al personaje que han leído los cómics es muy bajo) y que su importancia como encarnación del concepto primigenio del “superhéroe” está profundamente arraigada en la psique global de la cultura popular de una manera mucho más intensa que cualquier otro personaje ficticio creado por cualquier artista en la historia (como ejemplo más reciente, ver la última entrada de Boris en hablasolo.blogspot.com: “Travelers”, en donde de soslayo menciona a Clark Kent como ejemplo de torpeza proverbial… y todos comprendemos de inmediato lo que quiere decir).
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Esta es la imagen que en la mente de casi todo el mundo está ligada a la palabra "Superman" |
Así que en próximas
reseñas (lo siento, por hoy se acaba el espacio) intentaré acercarme, de la
manera más respetuosa y menos prejuiciosa al personaje (aunque algo de prejuicio
siempre es divertido y mi plan es no aburrir), aportando tanto aspectos históricos
del personaje, como mi propia experiencia de descubrimiento y lectura, esperando
lograr que ustedes, amigos y otros neófitos, empaticen con lo que muchos, muchísimos
lectores sentimos que hace tan especial a Superman.
Nos leemos en una semana.
Nos leemos en una semana.
PD/ No podía despedirme sin dejar está maravilla, emocionante para muchos, conocida por casi todos, reafirmando que Superman ha regresado.
(Continúa en la entrada siguiente)